Pensamientos politicos de juan pablo duarte

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A los puros todas las cosas les parecen puras.

San Pablo

El hombre es libre, tiene que ser libre. Su primera virtud, su gran hermosura, su gran amor es la libertad.

Juan Ramón Jiménez

La filosofía es la ciencia que complica las cosas que todo el mundo sabe.

Juan Benet

Aunque sólo existiera una verdad única, no se podrían pintar cien cuadros sobre el mismo tema.

Pablo Picasso

Tan perjudicial es desdeñar las reglas como ceñirse a ellas con exceso.

Juan Luis Vives

Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.

Juan Zorrilla de San Martín

El ajedrez se trata de un duelo de un hombre contra otro, donde lo que es la personalidad del hombre queda comprometida. Cada jugador lucha contra su enemigo interior que es su torpeza o sus hallazgos.

Juan José Arreola

Es inútil toda polémica si no hay esperanza de que resulte provechosa.

Juan Luis Vives

La diligencia en escuchar es el más breve camino hacia la ciencia.

Juan Luis Vives

En lo pasado está la historia del futuro.

Juan Donoso Cortés

No consiento que la mujer enseñe ni domine al marido, sino que se mantenga en silencio.

San Pablo

El corazón es lo primero que vive en la estructura del animal y lo último que muere. En él tiene su comienzo y su término la vida.

Juan Luis Vives

El universo visible, es decir, la realización o encarnación del pensamiento divino es la causa ocasional de la ciencia.

Juan Valera

Dios se vale muchas veces de los débiles para abatir a los poderosos.

Juan Donoso Cortés

Como los sentimientos, la evidencia se demuestra, pero no se proclama.

Juan Teba

No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.

Juan Luis Vives

Nubes

Nevada de los cielos, pareciste
la luna trastornada en primavera.
Vi una vez, no sé dónde, una pradera
así, blanca cual tú te apareciste.

En un sueño más sueño aún, volviste
de nuevo a mí como la mensajera
del último blancor que el alma espera...
Me desperté dos veces, triste y triste.

No sé si desvelada va o dormida
mi esperanza contigo. Sobrepasa
unas veces, con luz, tu mismo albor,

cuando estoy más despierto que en la vida...
Ya veces es como que me traspasa
la negra sombra de un almendro en flor...

Juan Ramón Jiménez

Iba Blanca Y Tierna...

Iba, blanca y tierna, entre
los brotes rubios y verdes...

A donde daba su frente,
oriente era. Lo fuerte,
a su mudo pasar leve,
se caía, vano y débil.
Estaba encima y ausente
de todo, y todo, envolviéndole
el corazón transparente,
la hacía una y perenne,
como la vida a la muerte.

-Como a la vida. Su nieve
era inmortal y celeste.
Nevaba del suelo al cenit.

Pasó, sin irse. Indeleble
y absorto, quedó el presente
mirando su huida, siempre...

Juan Ramón Jiménez

Ni la utilidad del mentir es sólida,ni el mal de la verdad perjudica mucho tiempo.

Juan Luis Vives

Lleva tiempo llegar a ser joven.

Pablo Picasso

Vive bien el presente

Juan Bernat

La calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que lleve consigo.

Pablo Picasso

Esperanza

¡Esperar! ¡Esperar! Mientras, el cielo
cuelga nubes de oro a las lluviosas;
las espigas suceden a las rosas;
las hojas secas a la espiga; el yelo

sepulta la hoja seca; en largo duelo,
despide el ruiseñor las amorosas
noches; y las volubles mariposas
doblan en el caliente sol su vuelo.

Ahora, a la candela campesina,
la lenta cuna de mis sueños mecen
los vientos del octubre colorado...

La carne se me torna más divina,
viejas, las ilusiones, encanecen,
y lo que espero ¡ay! es mi pasado.

Juan Ramón Jiménez

Bobby

No era el amor y se llamaba Antonio.
Hablaba como un indio del Far- West:
«hombre alto», «boca larga». Era de Fuengirola.
y siempre había un teléfono donde llamarlo cuando
-y reía-
la noche era más larga, más amarga, más lenta.
Por las villas de canos jubilados de Holanda,
por la «suite» de la vieja dama inglesa,
la viuda o divorciada más allá de los ácidos,
por el apartamento oscuro del borracho,
surgía su desnudo auroral como Jonia.
Era animal de dicha y entraba fiel, ruidoso,
un grueso calabrote de plata por el cuello...
Sobre muebles de Herraiz o lacas chinas,
biombo bermellón de zancudas doradas,
o en raída moqueta o taquillones
de castellano en serie,
iba dejando las botas deportivas,
los calcetines rojos,
el pequeño taparrabos celeste,
la camiseta como broquel de un pecho
sin defensa. Portador de alegría,
tal un dios de tobillos alados que bajara
a los orcos humanos
ahuyentaba la lágrima, la carta, los somníferos,
la desesperación y su lívida mecha.
Y una noche me dijo, su lengua por mi oído,
«Quisiera haberme muerto».

Pablo García Baena

Tono de Conjuro

Cada grito que pide un lunar eco
es la sed que atormenta a un árbol seco.

Cada piedra que sola se levanta
es la estela de un dios que nadie canta.

Cada surco de cal, cada amargura
es el muro sin luz de mi locura.

Cada rosa de vidrio, cada llama
es la voz de un temblor que me reclama.

Cada playa sin mar, cada desnudo
es el campo de sol que nunca eludo.

Cada sangre que sé, cada manzana
es la senda, del mundo, más lejana.

Cada verso que escribo, cada canto
es tan sólo un conjuro; sólo tanto.

Juan Eduardo Cirlot